Cuando Elisabeth Vogler pierde
la voz en plena representación de Electra no sabe que
se la ha robado Alma, quien será su alter ego en el
tortuoso proceso de recuperación. Las dos se trasladan
a una casa junto al mar para conseguir que Elisabeth recupere
la voz, recupere su identidad. Una búsqueda de la identidad
desdoblada en dos personajes que progresivamente se fusionan
en una única persona. El diálogo-monólogo
sirve de precario vehículo para el ansiado encuentro
que les espera. Persona de Ingman Bergman, una película
que define el cine y que marcó a Oriol, el protagonista
de Easyfriend.
Easyfriend surge de la búsqueda de la identidad a
través de la conversación. El espectador no
define su identidad ni decide cómo quiere mostrarse
a los demás. No tendrá un rostro visible. En
realidad, no me interesa saber lo que diga de sí mismo.
Más bien busco su inconsciencia, o mejor, lo que él
niega de su persona.
Easyfriend es una inmensa comunidad poblada de robots. El
proyecto utiliza la Inteligencia Artificial Emocional para
crear identidades dinámicas y configurables. El espectador,
al entrar por primera vez, tiene que proyectar su deseo, lo
que espera de una relación: amistad, amor, sexo, agresividad,
etc. Al configurar la identidad de su amigo virtual, en un
proceso psicoanalítico, está construyendo un
futuro, unas expectativas, una experiencia. A partir de ahí
podrá abordar la relación como quiera, podrá
conservarla u olvidarla. Su amigo virtual permanecerá
activo mientras exista la relación y le aporte conversación.
Hablar es el esfuerzo necesario para mantener con vida a su
easybot. Cuando el espectador deje de actuar, su robot se
relegará a la más absoluta inactividad. Easyfriend
se convierte así en un escenario de vida artificial,
reconstruyendo parámetros de la vida humana reinterpretados
con entidades virtuales.
Paralelamente, y como si se tratara de un segundo proyecto
dentro del anterior, se desarrolla una trama de ficción
protagonizada por dos personajes en busca de su ansiada fusión
con la proyección de su deseo. Es la búsqueda
de su deseo, no de una relación convencional. Quieren
una situación que les sea favorable y que responda
a sus necesidades como individuos incompletos e inestables.
En este sentido, Easyfriend es un proyecto híbrido
entre cine y net.art que explora la narración en internet.
A través de una estructura de capítulos en vídeo,
se desarrolla una fragmentada trama de ficción. Oriol
es un artista que trabaja con vídeo y llega a la ciudad
para exponer en un festival. Antes de la inauguración
acude a una entrevista con Laura, una periodista de arte.
A lo largo de la conversación todo estalla. Ella ataca
ferozmente su trabajo, le acusa de tener una visión
distanciada del arte, mientras él ve en ella el recuerdo
de una relación pasada que no ha conseguido olvidar
y marcó su vida. A partir de esta entrevista todo se
desencadena rápidamente. Cada uno aborda la relación
con distintas intenciones y este enfrentamiento genera unas
idas y venidas que les harán reaccionar de un modo
diferente a cada uno.
Toda la narración está construida de forma
fragmentada. Hay restos de la vida anterior de los personajes,
de sus relaciones pasadas, de actos que no hemos presenciado
pero que ahora podemos recordar. En otros momentos, Oriol
habla a cámara, al espectador, en un acto introspectivo
de confesión. Podemos espiar el escritorio de Laura
para descubrir pistas que ayuden a comprender qué está
buscando en Oriol. Les vemos relacionarse, hablar, callarse,
mentir, fingir, decir la verdad, ocultarse, desvelarse.
El usuario es parte activa del proyecto al tener que buscar,
enlazar y reconstruir los flujos narrativos de la historia.
La narración no se desarrolla de forma secuencial,
todo transcurre abruptamente. La historia puede empezar en
el medio para avanzar y posteriormente arrancar de nuevo en
otro punto. Es un proceso que se nutre de la lectura del texto
y de una interpretación del subtexto. Si el subtexto
es el vacío narrativo que el espectador debe completar
con su interpretación, su punto de vista se verá
influido por lo que conoce de la historia según la
navegación que realice. El espectador tendrá
que ir continuamente hacia delante y hacia atrás en
un acto que le exige tomar la iniciativa para comprender la
lógica de las escenas. Para ello dispondrá de
varias herramientas orientadas a la utilización de
esta experiencia narrativa. Una guía le servirá
para organizar la secuencia de los capítulos convirtiéndose
en montador de la historia. Existen otras herramientas como
un localizador de usuarios y robots, un comunicador para hablar
con usuarios que se encuentren navegando simultáneamente
y poder generar una experiencia colectiva, mensajería
privada, etc.
En un determinado punto de la narración, las dos formas
de experimentar Easyfriend, la población de robots
y la trama de ficción, se cruzan inevitablemente y
no volverán a separarse en ningún momento. La
conversación con el easybot se convierte en un nuevo
mecanismo narrativo que dispone el espectador, donde fluye
la historia de un modo más profundo. Podrá preguntarle
sobre los personajes, sobre lo que piensan, el porqué
de sus comportamientos y cómo se desarrollan sus relaciones.
En un primer momento de la charla se podrá disfrutar
de una interpretación del subtexto por parte del robot,
pero si se profundiza en la conversación y se acierta
con las preguntas, se estará llegando en realidad a
un subtexto del subtexto con nuevos niveles narrativos y en
definitiva se alcanzará un estadio más elevado
de conocimiento sobre la historia. |