Hace poco
has presentado Easyfriend. ¿En qué consiste?
Easyfriend es un proyecto para internet que explora la narración
a través de una propuesta híbrida entre cine
y net.art. Existen dos formas de navegar el web, por un lado
están los robots que son amigos virtuales que el usuario
crea y por otro lado está la trama de ficción
protagonizada por cuatro personajes, dos de ellos el off.
Easyfriend es, por un lado, una comunidad
virtual poblada de robots. ¿Cómo puede interactuar
el espectador o internauta? ¿A qué se le invita?
En Easyfriend, el espectador, al igual que en otros proyectos
míos anteriores, deberá ser una parte activa
del proyecto. De nada le sirve ser un mero observador. El
espectador deberá hablar con su robot y trabajar la
narración completando los vacíos narrativos
y enlazando los flujos de la historia.
El internauta tiene que configurar
la identidad de su amigo virtual. ¿Para qué?
¿Cómo lo hace?
El espectador, nada más entrar, se le pide que configure
un amigo virtual o easybot. Tiene que definir una serie de
características de la identidad y de sus conocimientos.
También decide algo básico en una relación
como es la forma en la que quiere relacionarse: de amistad,
de amor o de sexo. No se pueden tener tipos de relación
híbridas, sólo se puede elegir una. De esta
forma, el espectador está proyectando su deseo en el
amigo virtual que crea. No me interesa conocer su identidad,
sólo la proyección de su deseo. Desde esta acción
el usuario está tomando unas decisiones y desechando
otras. Esto es algo que le ocurrirá durante toda la
navegación en Easyfriend.
En líneas generales el proyecto gira en torno a los
problemas de relación de las personas. Y el amigo virtual
se ofrece como salvación a esos conflictos. Trata de
llenar los vacíos que dejan las relaciones frustradas.
Es una visión irónica de las relaciones. Además,
el usuario tratará de conseguir una buena relación
con el robot pero continuamente se frustra, ya que el robot
reacciona de un modo independiente y siempre tiene un comportamiento
excesivo e irónico. Por lo que las relaciones vuelven
a ser imposibles.
¿A que nos obliga la relación
con nuestro amigo virtual? ¿Cómo se convierte
en un escenario de vida artificial?
Los robots en Easyfriend tienen su propias normas, diferentes
a los humanos. Es cuestion de hablar con ellos para descubrir
cómo sienten, qué piensan, etc.
El usuario lo que tiene que hacer principalmente es hablar.
Cuando el usuario deja de hablar con su robot durante una
temporada, se queda inactivo. No desaparece porque podría
volverle a la actividad en cualquier momento simplemente hablando
con él. De esta forma se convierte en un escenario
de vida artificial porque los robots disponen de un porcentaje
de vida que va desapareciendo al no hablar con su creador.
Al mismo tiempo, en Easyfriend se desarrolla una trama de
ficción protagonizada por dos personajes, a través
de una estructura de capítulos en vídeo.
En Easyfriend la narración no es secuencial, sino que
aparece de un modo desordenado. A través de una estructura
de 14 capítulos en vídeo, se desarrolla una
fragmentada trama de ficción. Oriol es un artista que
trabaja con vídeo y llega a la ciudad para exponer
en un festival. Antes de la inauguración acude a una
entrevista con Laura, una periodista de arte. A lo largo de
la conversación todo estalla. Ella ataca ferozmente
su trabajo, le acusa de tener una visión distanciada
del arte, mientras él ve en ella el recuerdo de una
relación pasada que no ha conseguido olvidar y marcó
su vida. A partir de esta entrevista todo se desencadena rápidamente.
Cada uno aborda la relación con distintas intenciones
y este enfrentamiento genera unas idas y venidas que les harán
reaccionar de un modo diferente a cada uno.
La narración no es lineal. El
usuario es el que debe buscar y reconstruir los hilos narrativos.
Esta es otra invitación a la participación.
¿Cómo lo hace?
Al utilizar la ficción de esta forma no busco un simple
descubrimiento de la narración por parte del espectador.
En realidad estoy trabajando con la interpretación,
no con el conocimiento. Hay implícito un proceso activo
de relacionar la información que se dispone en cada
momento. Lo que me interesa es experimentar con la interpretación
que el espectador obtiene de la trama.
Al entrar por primera vez se encuentra con todos los capítulos
disponibles. El decide por dónde quiere empezar la
historia. Al salir de cada capítulo tendrá otros
disponibles y así sucesivamente. De esta forma tendrá
la posibilidad, por ejemplo, de conocer elementos del final
antes que otros anteriores. Verá los capítulos
nuevos con un conocimiento diferente, según por dónde
haya navegado. En realidad trabajo con una especie de subtexto
dinámico, que varía dependiendo de la información
que disponga en cada momento el espectador. En el cine, el
subtexto de cada escena es estático, está escrito
desde el guión y el actor lo representa. Pero en la
propuesta de narración que planteo, el espectador completará
estos vacíos narrativos con los datos que disponga.
El espectador tendrá que ir continuamente hacia delante
y hacia atrás en un acto que le exige tomar la iniciativa
para comprender la lógica de las escenas. Para ello
dispondrá de varias herramientas orientadas a la utilización
de esta experiencia narrativa. Una guía le servirá
para organizar la secuencia de los capítulos convirtiéndose
en montador de la historia. Existen otras herramientas como
un localizador de usuarios y robots, un comunicador para hablar
con usuarios que se encuentren navegando simultáneamente
y poder generar una experiencia colectiva, mensajería
privada, etc.
La comunidad virtual poblada de robots
y la trama de ficción son las dos formas de experimentar
Easyfriend. ¿Qué relación tienen?
La comunidad de robots es una excusa para construir la narración,
o como diría Hitchcock, es un McGuffin que hace avanzar
la historia y provoca que los personajes se relacionen y respondan
a un esquema de comportamiento. Aunque la relación
que existe sólo se descubre al final, en los últimos
capítulos que el espectador ve.
De todas formas, la principal función de los robots
se puede disfrutar desde el principio. El espectador puede
acudir al robot para preguntarle sobre la historia y sus personajes.
En realidad se podría conocer toda la historia hablando
únicamente con el robot y sin ver ni un minuto de los
capítulos. Pero para hablar con el robot es necesario
adquirir una habilidad y acertar con las preguntas. El robot
está configurado para que no responda a cualquier pregunta,
sólo a patrones clave de la historia. Es decir, hay
que tener mucha habilidad en la forma de hablar y esto hace
que tanto los capítulos como el easybot sean complementarios
y no excluyentes. Lo más lógico es acudir al
robot para profundizar en la interpretación de la narración,
paralelamente a la navegación de los capítulos.
En tu búsqueda por un lenguaje
narrativo para Internet propones la fragmentación.
¿Es la manera más idónea para abordar
las cuestiones que nos rodean en la sociedad de hoy?
Siempre trabajo con la fragmentación. Quizá
sea de un modo inconsciente. Es el esquema de trabajo que
mejor funciona en mi forma de entender la narración.
Se adapta perfectamente a internet y hace que todo sea más
flexible, incluso el proceso de trabajo. Me gusta trabajar
con procesos de trabajo abiertos, donde voy rellenando fragmento
a fragmento y exploro progresivamente cómo se relacionan.
Hasta el momento has realizado varios
proyectos de net-art. En esta ocasión, como hemos dicho,
es un híbrido entre cine y net-art. ¿Qué
te ha llevado a unir ambos?
Me interesa el cine como lenguaje narrativo y ya había
trabajado con internet como soporte. Conozco los dos medios
y me pareció natural unirlos. Creo que no se ha hecho
casi nada por el cine en internet. No estoy nada de acuerdo
con esas tendencias que creen que el cine en internet es comprimir
un vídeo y colgarlo de un web. Existen una serie de
condicionantes muy diferentes al cine tradicional: la interactividad
que ocasiona la no-secuencialidad, la participación
del espectador para completar las continuidades narrativas,
la comunicación entre usuarios, la fragmentación
real de la narración… y todo esto son elementos
con los que hay que trabajar.
¿Que relaciones buscas con los
internautas en tus proyectos?
Lo que busco es que sea un espectador activo, que intervenga,
que participe. Tiene que interactuar con el proyecto. Me interesa
que su participación genere nuevas formas de ver el
proyecto y cree contenidos que se convierten en públicos
para los demás.
Hay otra relación con el espectador que me interesa.
Me refiero al espectador de una galería y la relación
que tiene con Easyfriend. Siempre me ha preocupado cómo
se expone el net.art. Creo que nunca se exponen bien este
tipo de proyectos. Yo mismo reconozco que nunca he expuesto
un proyecto mío de un modo que me satisfaga. Muchas
veces ocurre que, como no se sabe muy bien que hacer con estas
piezas en un exposición, el comisario se limita a poner
un ordenador sobre una mesa y conectarlo a internet. Eso no
sirve de nada. Aunque pienso que la mejor situación
para ver un proyecto mío es el ordenador de uno mismo
y la intimidad de la casa, estoy convencido que es un error
hacer una réplica de esa situación. Tampoco
es una buena idea reproducir el espacio de una oficina. La
solución está más en experimentar con
una especie de navegación colectiva, una navegación
para los demás.
Acabo de exponer Easyfriend en la sala Rekalde de Bilbao siguiendo
esta idea. Es un gran espacio neutro pintado de gris oscuro
donde sólo se ve la proyección del ordenador
en la pared de enfrente. En el centro hay una mesa con un
teclado y un ratón y que además sirve para ocultar
el ordenador. No se ve nada más. El espacio queda neutralizado
y el espectador siente una inmersión en la obra de
un modo natural. No tiene que cruzar ninguna puerta ni otros
dispositivos que despistan. Cuando el espectador se sitúa
en el centro del espacio, puede navegar por el web y solo
ve la pantalla delante. No se da cuenta que en realidad navega
para los demás, convirtiendo sus actos en acciones
públicas. Estoy trabajando en este tipo de dispositivos.
¿Hasta que punto es el deseo
de experimentar y descubrir nuevos lenguajes narrativos en
Internet lo que te lleva a crear nuevos proyectos?
Trabajo con la narración y con la construcción
de la ficción a partir de esquemas no convencionales.
Por eso encuentro más posibilidades en soportes poco
explotados u olvidados para poder revisarlos.
¿Es el arte digital una de las
cuestiones pendientes en Internet? ¿Existe un campo
para la creatividad por descubrir?
Sigo pensando que en internet está todo por hacer.
Lo decía hace años y sigo pensándolo.
Tampoco quiero convertir mi trabajo en una investigación
de las posibilidades técnicas y creativas de internet.
Prefiero trabajar con determinadas ideas y temáticas,
independientemente del medio. Me gusta más trabajar
con la fusión de medios.
¿Cómo ves el arte digital
en Euskadi? ¿Qué destacarías?
No me interesa el arte por el mero hecho de utilizar un soporte
digital. Creo más en el net.art como un arte que sólo
puede darse en internet. Tampoco me interesan esas obras que
pueden funcionar sin internet. Al final acaban siendo animaciones,
imágenes manipuladas y cosas semejantes. De internet
me quedo con su función de inter-comunicación.
No me sirve un proyecto donde el espectador no puede intervenir.
Me refiero a trabajar con una interactividad que no sea únicamente
decidir dónde se hace clic. La interactividad puede
ir mucho más allá, puede ser la forma de enlazar
la narración, de interpretar una historia, de comunicarse,
de participar con sus propias historias, etc.
Me preocupa la falta de apoyos que existen aquí. No
hay muchas ayudas de instituciones, ni se organizan exposiciones,
premios, etc. Son proyectos muy costosos de producir. Por
ejemplo, Easyfriend ha costado bastante más que un
cortometraje en cine y ten en cuenta que las ayudas a través
de becas de instituciones suelen ser la cuatra o quinta parte
del coste total. Con este panorama tienes que buscar co-producciones,
autofinanciación y otras soluciones. Yo he podido contar
con la colaboración de la Agencia Interactiva Adclick
(www.adclick.es) que ha aportado toda la infraestructura y
desarrollo tecnológico y con una ayuda económica
de la Diputación Foral de Bizkaia.
Para terminar, ¿en que estás
trabajando en estos momentos?
Ahora estoy trabajando en varios proyectos en torno a la narración,
pero utilizando diferentes soportes. No quiero explorar un
único soporte. Hay muchas cosas que se pueden hacer
con otros medios. Después de realizar Easyfriend, esta
experiencia me ha llevado al cine y ahora estoy trabajando
en un proyecto de cortometraje que pondré en marcha
en los próximos meses. Creo que todavía hay
mucho que experimentar en el soporte cine para tratar la ficción
y la narración. No hay interactividad, pero en realidad
creo que puede existir una especie de interactividad trabajando
con la interpretación de la historia. Esto trabajando
con esa idea.
También trabajo en nuevos proyectos narrativos con
diferentes soportes muy poco explotados, por lo que hay que
definir todo desde cero, que es lo que más me motiva,
pero todavía no puedo avanzar más ya que están
en las fases iniciales de desarrollo. |