Entropía

Texto: Roberto Aguirrezabala

Entropía es un viaje en el tiempo a lo largo de la Europa del siglo XX, un recorrido analítico y reflexivo que trata de comprender mejor el presente. El  proyecto se sitúa entre 1914, con el comienzo de la Primera Guerra Mundial y 1991, con la caída de la Unión Soviética para profundizar en los escenarios de revoluciones, los conflictos sociales y políticos, para centrarse en una serie de personajes marginales que vivieron esos acontecimientos. Son individuos aislados del conflicto, que se encuentran en los márgenes de la acción, un tipo de personaje que sin saber dónde está se pregunta qué será de él, qué le ocurrirá después del momento de la toma de la fotografía. Personajes frágiles que inmediatamente nos lleva a querer conocer su experiencia, saber qué piensan y qué están viviendo.

En termodinámica, la entropía es la propiedad medible de la cantidad de energía no utilizada en un sistema. Es la energía desperdiciada, fuera del sistema que no sirve. En este sentido los personajes retratados en este proyecto pertenecen a este estadio, son energías fuera del sistema, energía no utilizada que permanece al margen. Por otro lado, la entropía es el desorden de un sistema, pero al mismo tiempo también puede ser el orden. Trasladado a términos sociales, una sociedad aparentemente ordenada puede contener más estadios de entropía que una situación de caos descontrolado, abocada inevitablemente al fracaso. Es la revolución silenciosa, ordenada y con más posibilidades de éxito.

Fase I

El proyecto Entropía transita desde la revolución rusa de 1917 junto al complejo escenario de entreguerras que desembocó con el ascenso del nazismo en Alemania y el auge de los gobiernos totalitarios que se extendieron por 16 países de toda Europa. También está presente la revolución de Mayo del 68 francés, 50 años después de la instauración del comunismo ruso, así como las tensiones de los años de guerra fría en Europa. El recorrido por estas revoluciones se lleva a cabo a través de sus bases filosóficas y los textos teóricos publicados en la misma época. De esta forma Marx, Lacan, Nietzche, Mao, Freud o Spengler sirven, entre otros, para reflexionar sobre las causas que las motivaron y han marcado nuestra posterior historia para definir quienes somos en la actualidad.

Las obras de la serie están protagonizadas por personajes que vivieron estos acontecimientos pero que se sienten ajenos, al margen de la acción. Acontecimientos como los movimientos de masas que surgen a comienzos de siglo y que tratan de anular el individualismo, así como el éxodo y las migraciones de desplazados durante y después de la Segunda Guerra Mundial, el muro de Berlín o las víctimas indirectas de las revoluciones y la injusticia del Nuevo Orden impuesto por los totalitarismos.

El proyecto, se construye a partir de diversos medios de trabajo, como fotografías de gran formato, dibujos, grabado, caligrafía, objetos intervenidos y vestuarios. El método de trabajo para el desarrollo de Entropía parte de la adquisición de objetos históricos reales de coleccionismo. Estos objetos transitan de obra en obra con diferentes niveles de intervención. Son piezas de coleccionismo que van desde principios del siglo XX hasta los años 90, como vestuarios originales de ejércitos europeos, primeras ediciones de libros como La Decadencia de Occidente de Oswald Spengler, La rebelión de las masas de José Ortega y Gasset, así como la edición alemana de guerra de 1918 del Así habló Zaratustra de Friedrich Nietzsche y una edición china del conocido Libro rojo de Mao de la Revolución Cultural. También puede verse en varias obras donde es utilizado dinero original de la época de la hiperinflación en la época de la República de Weimar, una medalla alemana de la primera guerra mundial o la grabación de La Ópera de los tres centavos de Bertol Bercht, entre otros.

Fase II

Las fisuras del comunismo a través de las revoluciones

A lo largo de 2016 y 2017 he desarrollado nuevas líneas de trabajo dentro del proyecto Entropía. Principalmente han sido dos corrientes de investigación las que han centrado estas obras. Por un lado he profundizado en las revoluciones de izquierdas que se enfrentaron al comunismo en momentos decisivos del siglo XX. Fueron movimientos sindicales obreros y sectores izquierdistas que vieron en el comunismo de la época de Stalin una desviación grotesca del auténtico comunismo. Sitúo las obras en contextos como el comienzo de la Guerra Civil Española, la Revolución de 1956 en Hungría, la Primavera de Praga de 1968 y el movimiento Solidaridad de Polonia en los años 80.

Por otro lado, he trabajado con las huellas de la guerra. Huellas que permanecen de un modo permanente en las personas y en la historia. A veces son huellas visibles en la piel, heridas y en otras ocasiones han sido huellas que rompen dramáticamente la historia y la dignidad de un pueblo para desencadenar nuevas guerras, como el malogrado Tratado de Versalles de 1919 que condenó a Europa a una nueva contienda todavía más cruel que la precedente.

Breves apuntes sobre la fotografía y lo documental

Mi trabajo fotográfico no puede encuadrarse dentro de la fotografía de reportaje o documental, aunque realmente contenga numerosas conexiones con lo documental y habitualmente los temas que desgrano son parte de la prensa diaria y de la memoria histórica. Más bien me interesa la fotografía como ensayo, como una herramienta de discusión. Cada obra que construyo trata de ahondar en un momento puntual de la historia como si se tratara de un debate abierto, de un diálogo con sus tensiones y enfrentamientos. Así, de un modo teatral escenifico ese debate. Es ficción, pero también es documental. Todos los objetos que introduzco en cada obra, absolutamente cualquier detalle, vestuario, atrezzo en personajes y  fondos, son objetos rigurosamente originales de la época y pertenecen al momento histórico que estoy tratando. Todo forma parte de la realidad y de la historia. Esto añade el componente documental que es fundamental en las obras.
Cuando aprieto el disparador de la cámara ya han pasado habitualmente 2 ó 3 meses de preparación de esa obra fotográfica que estoy realizando. Un tiempo necesario donde los elementos, los objetos, los textos, se han ido añadiendo o quitando a medida que profundizo y concentro las ideas. La discusión y el debate se da durante todo este proceso en los bocetos preparatorios y en la imagen final procuro conservar ese contexto de tensión.

Evolución de la violencia

A través de las fotografías de esta fase del proyecto he querido analizar una evolución de los niveles de violencia utilizados en las diferentes revoluciones, reflejo de cada momento histórico. Se hace palpable esta secuencia ya que las represiones del comunismo cada vez fueron más contenidas, viendo quizá el inevitable final. Desde una guerra civil con su crueldad más absoluta, pasando por revoluciones violentas como la sucedida en 1956 en Hungría y llegando a Praga y su revolución de 1968 donde la violencia se va conteniendo para terminar en Polonia y la revolución del movimiento solidaridad con una clara convicción pacifista. Polonia representa ese hito de movimiento pacifista coronado por la concesión del Premio Nobel de la Paz al fundador de Solidaridad Lech Walesa en 1983.

La pared como escenario evolutivo

En esta segunda fase del proyecto Entropía la pared utilizada en las obras fotográficas sigue siendo un escenario. Los personajes se sitúan prácticamente pegados al fondo, que funciona como espacio significante en segundo plano. Los elementos, las anotaciones, los gráficos forman parte de ese fondo añadiendo nuevas lecturas a la obra. En esta ocasión he querido explorar cómo un mismo fondo puede ir transformándose obra a obra de forma secuencial. Las tres piezas fotográficas, La Revolución social, Revolución húngara de 1956 y Primavera de Praga parten del mismo fondo donde los elementos se van añadiendo y superponiéndose a los anteriores. La primera obra, ambientada en los primeros meses de la Guerra Civil Española, tiene un fondo rojo casi desnudo que empieza a llenarse en la siguiente obra, ambientada en Hungría en 1956. En la tercera obra, situada en la Primavera de Praga de 1968, la pared ya contiene elementos de todas las revoluciones anteriormente fotografiadas. De este modo, voy arrastrando elementos de unas revoluciones a otras buscando nuevas relaciones.

MÚK! o cómo reiniciar la revolución

MÚK!, “Márciusban újra kezdjük!”, (“En marzo empezamos de nuevo”), son unas siglas que se repiten en varias obras de esta segunda fase de Entropía. Aparecen por primera vez en la obra Revolución húngara de 1956, vuelven a verse en la siguiente obra que utiliza la misma pared Primavera de Praga y siguen en numerosas piezas de Entropía, el Prototipo del pañuelo MÚK!, Polonia 1989, Lenin y Stalin, entre otras. Utilizo estas siglas como un símbolo de revoluciones que continúan una y otra vez cíclicamente. Los revolucionarios húngaros las escribieron sobre las paredes de Budapest para advertir que volverían pronto a empezar de nuevo y yo quiero reinterpretar esa intención como si estuviera hablando de una única revolución sostenida en el tiempo, continua y sin desanso.

Ficha técnica

Años de realización la obra:
2015-2016

Producción:
Bilbao Arte

Nº de obras:
La serie consta de 35 0bras. Actualmente está en desarrollo.

Intervienen en las fotografías:
Jaime Villamonte, Sabina Dinca, Nerea Pouso, Anakoz Merikaetxebarria, Cristina Dúcar, Borja Bustillo, Roberto Aguirrezabala, Iván Trancón, Sheila González, Omar Anton, Josu Meléndez, José Ares y Gontzal Escabel.

Maquillaje y peluquería:
Estíbaliz Zabala, Ainhoa Ledesma y Merche Moyano.

Laboratorio:
Zear Argazkiak

Enmarcados:
Marquetería Lur

Construcción Cruz de Hierro:
CyMetal

Letrero neon en obra Kit de supervivencia:
Mateo Rótulos

Realización acción de obra Parabellum:
Federación Territorial de Bizkaia de Tiro Olímpico

Obras:
Ver galería de obras

Libro Entropía:
Libro de la exposición Entropía (PDF).

Exposición:
Exposición Entropía en Bilbao Arte.