Ainhoa, 2012
Amaya II, 2012
Carlos, 2012
Koldo, 2012
Javi, 2012
Leyre, 2012
Jose Antonio, 2012
Diego, 2012
Ensayo y Realidad, 2012
Instalación de la obra en el Mercado de la Ribera de Bilbao.
Ensayo y Realidad, 2012
Vista de la instalación de la obra en el Mercado de la Ribera de Bilbao

Ensayo y Realidad

Statement

Ensayo y Realidad es un proyecto de intervención en espacio público que actúa a través de las personas que lo habitan. Es un proyecto fotográfico que ha intervenido en el emblemático Mercado de la Ribera de Bilbao para resaltar el especial protagonismo que adquieren las mujeres y los hombres que lo ocupan, su historia, su esfuerzo por dar vida al espacio, en definitiva su espacio. Trata de ser una mirada inmaterial al alma de un lugar.

Realidad y ficción

El concepto central con el que trabajo en este proyecto es la creación de personajes desde la realidad. Todo es real, pero al mismo tiempo los retratados adoptan poses y ensayan, interpretan, ya que en cierto modo están representándose a si mismos. Por un lado he trabajado con la realidad existente en el mercado, como son los propios trabajadores, iconizando su imagen en un ejercicio de representación de si mismos. Es ahí donde surgen los esbozos de ficción. Cada uno de ellos posa ante la cámara con su indumentaria, con la suciedad acumulada del día y sosteniendo un ejemplar de producto que vende en su puesto o alguna herramienta que utiliza habitualmente. Son personas normales con sus propios elementos de trabajo, sin incorporar absolutamente nada ajeno, que protagonizan pequeñas ficciones para hacer viajar al espectador a nuevas interpretaciones. En ese sentido el proyecto trata de documentar la realidad del mercado, pero a partir de este punto todo empieza a desdoblarse.

Deliberadamente he querido extraerles de su puesto, aislarles de cualquier referencia al mercado. Por eso he utilizado un fondo neutro gris como si se trasladaran a un plató de fotografía, de espaldas al bullicio del mercado, con lo que conseguía una visión más irreal de la escena que estaba fotografiando. Además les pedía que posaran sin sonreír, lo que les ayudaba a entrar rápidamente en la fotografía. Tras varios minutos manteniendo la pose, el retratado entraba en un estado de ligero agotamiento que daba un carácter más artificial a la postura, iba ocultando la sonrisa como le había indicado y forzaba el gesto del rostro intentando conservar las breves instrucciones que le había aportado. La persona retratada adoptaba una actitud de representación y empezaba a interpretar un papel, pero en realidad eran ellos mismos. No son retratos que intenten indagar en la personalidad, más bien son fotografías de personajes, imágenes de un colectivo. Ensayo y Realidad se convierte en una visión ficcionada de la vida. El ensayo hace referencia al acto fotográfico de corte cinematográfico, son los preparativos, la composición, lo barroco, la interiorización de un personaje. Y la realidad es la materia con la que se trabaja. El proyecto traza así una línea desde el documental hasta la ficción para converger en un punto medio, entre el ensayo y la realidad.

El retrato y el barroco

Abordar el género del retrato siempre es una batalla muy estimulante. Es un género que posee tanta historia y un enorme peso en la trayectoria del arte que no puedes trabajar sin referencias, pero al mismo tiempo te exiges una continua búsqueda. Entiendo el retrato como un vehículo conexionado, como un fragmento en medio de algo que no vemos, que se queda fuera de campo, al margen del papel fotográfico. El retratado se convierte así en un actor que intenta representar, que intenta formar parte de una narración. La forma en que me enfrento a este género sigue siempre la misma estrategia. Ilumino a la persona como si se tratara de una escultura. Con una iluminación barroca trato de buscar el volumen, desdibujando las líneas, con continuas referencias a Caravaggio, Rembrandt, Vermeer o Murillo.

En el proyecto Ensayo y Realidad he querido representar a los trabajadores del mercado ensalzando a la persona y dotando de una gran supremacía al oficio. Tanto la postura como la iluminación barroca, les confiere un carácter escultórico. El gesto serio y carente de expresión, trata de aportar a la imagen una tensión narrativa entre los diferentes elementos de la composición. Los objetos y los productos que les pedía que trajeran al set de fotografía funcionaban con una doble lectura. En primer lugar sirven para contextualizar a cada persona, pero además son un vehículo hacia nuevas lecturas. En muchos de los retratos he trabajado esta ambigüedad creando nuevas ficciones desde elementos de la realidad, potenciando una narración en off, un pasado. A veces el retratado sostiene un cuchillo en una actitud violenta cuando su rostro parece posar con una gran indiferencia o en otra ocasión la persona sostiene un pulpo cuando se interpreta la escena como algo tenebroso y misterioso. Trato de activar el subtexto de cada imagen con la intención de estimular al espectador a que indague en una lectura pausada, en busca de una ficción latente.

Experiencia de convivencia con los retratos

Para completar la intervención en el mercado he querido que los propios trabajadores convivan con sus retratos a los ojos de los clientes. Todas las fotografías se han proyectado en el interior del edificio durante varias semanas. La proyección, además de aportar un carácter inmaterial, ha permitido que todos los retratos puedan verse en el mismo sitio y de forma individual. He elegido una pared que va descubriéndose progresivamente a media que el espectador avanza por la segunda planta del edificio y queda recogida en un ábside debajo de la cúpula central, del mismo modo en que eran exhibidas las pinturas en el barroco. Esta experiencia ha permitido girar la mirada sobre las personas que trabajan en el mercado para dotarles del protagonismo y sublimación que de otro modo se perdería en la cotidianeidad.

Ficha técnica

Año de realización:
2012

Producción:
Ayuntamiento de Bilbao.

Nº de piezas de la serie:
40 fotografías.

Modo de exposición:
Instalación con vídeo proyección monocanal sin sonido de los 40 retratos.